El fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, reveló la rapidez con que una célula del Tren de Aragua logró incrementar su patrimonio ilícito mediante empresas de fachada, en el marco de la denominada “Operación Tokio”, desarrollada este martes. El procedimiento permitió la detención de 19 ciudadanos venezolanos y la desarticulación de una estructura criminal que habría lavado más de $78 mil millones provenientes de diversas actividades delictivas.

Según explicó el persecutor, la organización creó dos sociedades vinculadas a servicios informáticos apenas seis días antes de comenzar sus operaciones. Ambas partieron sin movimientos financieros relevantes, pero en pocos meses una de ellas registró ingresos por miles de millones de pesos, alcanzando finalmente cerca de $58 mil millones. Para Barros, esta capacidad de crecimiento evidencia la sofisticación con que el grupo criminal logró insertar recursos ilícitos en el sistema económico formal.

La investigación estableció que el dinero provenía de delitos como extorsión, tráfico de drogas, trata de personas con fines de explotación sexual, secuestros y contrabando. Parte importante de los recursos era enviada al extranjero mediante empresas vinculadas a criptomonedas. Las autoridades estiman que alrededor de US$85 millones salieron de Chile a través de esta red financiera, mientras que durante los allanamientos se incautaron más de US$370 mil en criptoactivos.

Barros destacó que este operativo representa uno de los golpes más significativos contra el patrimonio del Tren de Aragua en Chile, señalando que es la primera vez que se afecta de manera tan directa la base económica de la organización. Además, advirtió sobre el alto nivel de sofisticación alcanzado por estas estructuras criminales y la facilidad con que logran rearticularse para continuar operando.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *