Más de 2.000 agricultores enfrentan pérdidas en un escenario marcado por altos costos, importaciones con arancel cero y una creciente competencia internacional que deja al productor nacional en desventaja, profundizando una crisis estructural del agro chileno. El consejero regional y presidente de la Comisión de Agricultura, Estrategia y Fomento Productivo, Alamiro Garrido, advirtió sobre la grave crisis que enfrenta el rubro arrocero en Chile, especialmente en la Región del Maule y Ñuble, donde se concentra entre el 85% y 90% de la producción nacional. Actualmente, cerca de 2.000 agricultores a nivel país dependen de este cultivo, en su mayoría pequeños productores. En la Región del Maule, que concentra aproximadamente el 80% de la superficie sembrada, comunas como Parral y Retiro reflejan una realidad crítica, con productores trabajando a pérdida o evaluando abandonar definitivamente la actividad. De acuerdo a antecedentes del sector, los costos de producción superan los 1,5 a 2 millones de pesos por hectárea, mientras los arriendos pueden alcanzar los 1.200.000 pesos por hectárea. En contraste, el precio del arroz se sitúa entre los 250 y 270 pesos por kilo, niveles que no permiten cubrir los costos de producción, generando un escenario de alta incertidumbre. A esta situación se suma un factor estructural que ha sido determinante en el deterioro del rubro. Chile mantiene un arancel base cercano al 6 por ciento para el arroz, pero en la práctica gran parte de las importaciones ingresa con arancel cero debido a tratados de libre comercio. Esto ha facilitado la entrada de arroz principalmente desde países del Mercosur y algunos mercados asiáticos, donde existen menores costos de producción y en muchos casos subsidios estatales. Como resultado, más del 70 por ciento del arroz que se consume en Chile es importado, lo que genera una presión directa sobre los precios internos y deja al productor nacional en una evidente desventaja competitiva. Garrido, ingeniero agrónomo y empresario con experiencia en el rubro agrícola, ha venido advirtiendo de manera constante este tipo de crisis que afectan a distintos sectores productivos. Señaló que lo que hoy ocurre con el arroz no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia que se ha repetido durante años en rubros como los berries, las viñas, el maíz y el trigo. Agregó que la agricultura chilena enfrenta una crisis latente, marcada por factores como la concentración de mercados, con presencia de monopolios y duopolios, además de variables externas como las guerras, la inestabilidad internacional y el cambio climático, que impactan directamente en los costos y en el resultado final de los productores. Asimismo, cuestionó decisiones internas que han agravado el escenario, particularmente el alza de los combustibles sin medidas de mitigación efectivas para el sector agrícola, lo que ha incrementado significativamente los costos de riego, cosecha y transporte. Advirtió que, de no existir cambios estructurales, muchos agricultores podrían dejar de sembrar en las próximas temporadas, aumentando la dependencia del país de mercados externos para un alimento básico. Finalmente, hizo un llamado a las autoridades a enfrentar esta problemática con una mirada de fondo y con políticas públicas que permitan equilibrar las condiciones del sector, fortalecer la producción nacional y resguardar la seguridad alimentaria. Señaló que Chile no puede seguir sosteniendo un modelo donde producir alimentos es cada vez menos viable y advirtió que, si no se toman decisiones a tiempo, lo que viene no es solo la crisis del arroz, sino el abandono progresivo del campo chileno Navegación de entradas Establecimientos educacionales implementarán detectores de metales para reforzar la seguridad