El consejero regional Alamiro Garrido, presidente de la Comisión de Agricultura, Estrategia y Fomento Productivo del Gobierno Regional del Maule, presentó una propuesta estratégica para la creación del Parque Científico y Tecnológico del Maule, con sede en la ciudad de Linares. La iniciativa busca posicionar al Maule Sur como un polo de innovación, ciencia y desarrollo productivo, con fuerte identidad territorial.

La propuesta plantea que el parque sea gobernado directamente por el Gobierno Regional, permitiendo coordinar a los actores de la cuádruple hélice: sector público, academia, empresas privadas y organizaciones sociales. Esta institucionalidad descentralizada fortalecería la planificación estratégica, el uso eficiente del territorio, la generación de alianzas y el impulso a líneas de investigación, emprendimiento e innovación, acorde a las vocaciones productivas de la región.

La elección de Linares como sede responde a criterios técnicos y estratégicos: su posición central en el Maule Sur, su conectividad vial y férrea, la cercanía al Paso Pehuenche, al proyecto de puerto en Constitución, al futuro aeropuerto regional y a la propuesta de una macroferia mayorista en Longaví, lo que configura a la zona como un eje logístico de escala regional y nacional.

El Maule Sur se destaca por su fuerza en el sector silvoagropecuario, con rubros como frutales, berries, cereales, ganadería, vitivinicultura y agroindustria. A esto se suma una sólida red de liceos técnicos, centros de formación superior, cooperativas, pymes y centros de investigación, como INIA Raihuén, que fortalecen el potencial del territorio para sostener un parque científico de estas características.

El Parque Científico y Tecnológico del Maule se concibe como un ecosistema regional de innovación, con infraestructura pública especializada: laboratorios, espacios de prototipado, unidades de pilotaje agrícola, salas de formación, coworks, incubadoras tecnológicas y oficinas de transferencia científica, con un fuerte componente de sostenibilidad y agregación de valor a la producción regional.

Garrido destacó que los recursos para su implementación pueden provenir del FNDR, Subdere, Corfo, FIA, ACIID, fondos de cooperación internacional y convenios ministeriales, entre otras fuentes. Subrayó también la importancia de contar con un estudio de prefactibilidad que defina el modelo de gestión, el diseño técnico y las etapas de ejecución del proyecto.

“Esta es una oportunidad histórica para que el Maule dé un salto hacia una economía basada en el conocimiento, la innovación y la descentralización. Este parque puede ser el eje articulador de ese cambio”, concluyó el consejero regional.

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